Ectomorfo
Huesos finos, extremidades largas, metabolismo acelerado. Tu límite no es la grasa: es comer y cargar lo suficiente para construir.
Enfoque Cargas altas, pocas series, cardio corto.
Antes de empezar
Las fórmulas son las mismas para todo el mundo. Lo que cambia es el punto de partida: elige uno y el diagnóstico llega con lo básico ya puesto.
No hay edad a la que dejar de entrenar. Lo que cambia con los años es cómo: a los 45 el plan ajusta calentamiento, margen al fallo y velocidad de progresión; a los 50 cambia la programación entera; a los 65 se vuelve más prudente con las cargas. Podrás cambiar de perfil cuando quieras.
Corpología aplicada · 2 min · sin registro
Mides seis cosas. FitForma lee tu estructura ósea, tu composición corporal y tu metabolismo, y te devuelve la rutina, las calorías y los macros que le tocan a tu cuerpo. En el gimnasio o en el salón de tu casa.
Casi nadie es un tipo puro: lo normal es una mezcla de dos. Tu porcentaje exacto sale del diagnóstico.
Huesos finos, extremidades largas, metabolismo acelerado. Tu límite no es la grasa: es comer y cargar lo suficiente para construir.
Enfoque Cargas altas, pocas series, cardio corto.
Hombros marcados, cintura estrecha, respuesta rápida a casi cualquier estímulo. Tu ventaja es la versatilidad; tu riesgo, confiarte.
Enfoque Fuerza e hipertrofia, progresión semanal.
Estructura ancha, base de fuerza natural, metabolismo más lento. Construyes rápido, y la grasa también sube rápido si te despistas.
Enfoque Volumen, descansos cortos, cardio fijo.
Un circuito cerrado: medimos, calculamos, entrenamos y verificamos. Si el número no se mueve, el plan se ajusta.
Altura, peso, edad y circunferencia de muñeca, cintura y cadera. La muñeca revela tu estructura ósea real, la que no cambia con la dieta.
IMC, grasa estimada, metabolismo basal y tu somatotipo dominante, calculados con fórmulas validadas y publicadas.
Series, repeticiones, descansos y cardio salen de tu somatotipo, tu objetivo y los días que puedes entrenar de verdad.
Apuntas peso y cintura cada semana. La gráfica te dice si el plan funciona o si toca mover las calorías.
Doce campos, dos minutos. Todo se calcula en tu navegador: ningún dato sale de tu dispositivo.
Apunta tus datos una vez por semana, siempre el mismo día y en ayunas. La tendencia importa mucho más que un número suelto.
Filtra por grupo muscular y por lugar de entrenamiento. Cada ficha lleva la clave técnica que evita la lesión más frecuente. Los grupos de potencia y movilidad entran solos en el plan a partir de los 45.
Seis medidas y tienes rutina, calorías y macros. Gratis, sin cuenta y sin que un solo dato salga de tu dispositivo.
Calcular mi somatotipoNo. Tu estructura ósea sí es fija, pero la composición corporal cambia con entrenamiento y alimentación. El somatotipo es una herramienta de partida: te dice desde dónde empiezas y qué estrategia rinde más rápido en tu caso, no hasta dónde puedes llegar. Casi todo el mundo es una mezcla de dos tipos.
Fuerza y energía: 2–3 semanas. Cambios visibles en el espejo: 6–8 semanas. Cambios que otros notan: 10–12 semanas. Un ritmo sano de pérdida de grasa es 0,5–1 % del peso corporal por semana; de ganancia muscular, 0,25–0,5 kg al mes en principiantes y bastante menos después.
No hay edad tope. El entrenamiento de fuerza está recomendado a los 30, a los 60 y a los 85, y cuanto mayor eres más rinde cada sesión, porque lo que está en juego deja de ser estética y pasa a ser autonomía. Lo que cambia con los años no es si entrenas, sino cómo: a los 45 el plan alarga el calentamiento, deja más margen al fallo y frena la progresión; a los 50 cambia de programación entera —ejercicios de menor coste articular, potencia ligera, equilibrio y movilidad—; a los 65 se vuelve más prudente con las cargas. En mujeres, la perimenopausia adelanta parte de esos cambios, así que desde los 45 el plan ya mete carga de impacto para el hueso.
Sí. Elige nivel «Principiante» y 3 días: el plan arranca con full body, cargas moderadas y foco en técnica. Si superas los 40 años, tienes lesiones previas o alguna condición médica, consulta a tu médico antes de empezar.
No son obligatorios. Con la comida bien planteada se cubre casi todo. Los únicos con respaldo sólido y buena relación coste-beneficio son la proteína en polvo (comodidad, no magia), la creatina monohidrato (3–5 g/día) y la vitamina D si tienes déficit.
Espera dos semanas antes de tocar nada: retención de líquidos y ciclo hormonal enmascaran la tendencia. Si tras 14 días el peso y la cintura siguen iguales, baja 150–200 kcal diarias o añade 2000 pasos al día. No hagas las dos cosas a la vez o no sabrás cuál funcionó.